Los estudiantes jóvenes son quienes más faltas de ortografía comenten, pero no es solo un problema escolar, sino un problema de la vida. Cualquier persona comete faltas de ortografía.Este problema siempre se ha intentado corregir mediante escribir repetidamente una palabra, hacer innumerables dictados, repetirlos, etc.
Ahora, con el uso de las nuevas tecnologías creemos que la enseñanza también puede ser posible de una forma más lúdica, y donde el alumnado pueda investigar, comprender y aprender por sí mismo, con el uso de numerosas páginas web, juegos interactivos...